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Tendencias de banda ancha fija para 2026

Durante años, la conversación sobre el acceso a Internet ha girado principalmente en torno a una sola métrica que es la velocidad. La mayoría hemos adquirido el hábito de realizar pruebas de velocidad y la industria de las telecomunicaciones lo ha hecho ver como el máximo indicador de una buena conexión.

Para este 2026, Dell´Oro Group vislumbra que la batalla no se librará en el campo de la velocidad bruta sino también en la calidad del servicio, es decir, un rendimiento impecable viene definido también por baja latencia, fiabilidad a toda prueba y fluctuación mínima (jitter).

Estas transformaciones redefinen por completo lo que significa tener «un buen Internet» y cómo los operadores competirán por la preferencia de los clientes en el futuro cercano, partiendo de que muchos clientes no necesitan ni utilizan por completo, las velocidades de varios megabits por segundo (Mbps) o gigabits por segundo (Gbps).

En cambio, resultan extremadamente sensibles a la latencia y al jitter en las aplicaciones que definen la vida digital, tales como videollamadas, videojuegos en línea y experiencias de realidad aumentada y virtual (AR/VR).

Fiabilidad ante todo

Dell´Oro Group ejemplifica la evolución técnica de las redes de fibra óptica bajo tecnología XGS-PON, que es capaz de ofrecer no sólo velocidades de 10 Gbps simétricos sino también una latencia constante por debajo de los cinco milisegundos.

Asimismo, el nuevo estándar Wi-Fi 7 está diseñado para mejorar la experiencia dentro del hogar gracias a funciones como la operación multienlace (MLO) que permite a los dispositivos conectarse a múltiples bandas de frecuencia (2.4, 5 y 6 GHz) simultáneamente; además de la “latencia determinista” que prioriza una conexión estable por sobre la velocidad máxima teórica.

Este enfoque en la calidad está remodelando las hojas de ruta de la industria, al punto que los operadores están posponiendo la adopción masiva de la costosa tecnología 50G PON, para más bien invertir en mejoras de XGS-PON que ofrecen beneficios tangibles e inmediatos en la experiencia del usuario.

Internet más cerca

El concepto de edge computing (computación en el borde) está rediseñando la arquitectura de las redes de Internet y su objetivo es acercar físicamente el contenido y la capacidad de procesamiento a la ubicación del usuario. En lugar de que los datos viajen cientos o miles de kilómetros hasta un centro de datos centralizado, gran parte del trabajo se realiza mucho más cerca sin que el usuario lo sepa.

Un ejemplo concreto de ello es el despliegue de las redes de entrega de contenido (CDN por sus siglas en inglés) donde se almacenan más cerca de los usuarios copias de contenidos web; que junto a los puntos de intercambio de tráfico (IXP por sus siglas en inglés), no son más que infraestructuras físicas donde los ISP y los proveedores de contenido intercambian tráfico localmente sin pasar por redes en el extranjero; todo ello permite ahorrar costos y mejorar las velocidades, latencias y demás atributos.

El beneficio directo para los usuarios es una experiencia superior en aplicaciones y principalmente en las que no toleran el retraso, como cloud gaming sin interrupciones o la realidad aumentada fluida. Esta proximidad será crucial para futuras aplicaciones, como la inteligencia artificial agencial o agéntica, que dependerá más de respuestas en tiempo real que de un ancho de banda masivo.

Porciones VIP

El concepto de network slicing, una tecnología aplicada en redes móviles 5G está permeando hacia las conexiones fijas de banda ancha, a decir de la consultora de mercados. Se trata de una especie de canal exclusivo y de alta velocidad en la autopista que es Internet, dedicado para aplicaciones más importantes.

En lugar de simplemente ofrecer más velocidad para todos, esta tecnología permite a los operadores crear redes virtuales y dedicadas a partir de la red principal, para garantizar un rendimiento específico (latencia y jitter controlados) para usos concretos.

Por ejemplo, se puede crear un «slice de red» para el trabajo desde casa que garantice videollamadas perfectas, otro para los videojuegos con cero retardo (lag), y un tercero para aplicaciones de telemedicina.

Conectividad incluso rural

La competencia por ofrecer un mejor Internet no se limita a la tierra. El creciente impacto de los proveedores de satélites de órbita baja (LEO), liderados por dos empresas de renombre global, está cambiando drásticamente el panorama, especialmente en zonas rurales.

Sin embargo, la banda ancha terrestre sigue madurando en mercados como el venezolano donde el avance conjunto y competencia de los proveedores de acceso, lleva servicios por fibra óptica y otras tecnologías inalámbricas no sólo en ciudades, sino también en sus barriadas y suburbios, así como en pueblos y caseríos asentados a lo largo de la red vial.

Es por ello que prácticamente la mitad del acceso tradicional a Internet es por fibra óptica y para los próximos seis años se proyectan cuatro millones de nuevos abonados y casi 200.000 nuevos kilómetros de fibra óptica para transporte y acceso.

Jorge Espinoza

@jorgetelecom